jueves, 12 de junio de 2008

VII

En las afuras de la ciudad
tras el alto muero azul de metal
que guarda los secretos de la ninfa blanca.
En el pequeño torrente del manantial,
bañado en rojo por la sangre derramada
de las golondrinas que caen en la aurora.
Mañana cuando el sol abra los ojos
reflejado en sus enormes orbes
aparecerá el tierno cadáver de un gorrión muerto.
Al anochecer, cuando la muerte llama
en un silencio sepulcral la Luna cantará.
Baila entre las nubes negras mi corazón
danzando con la melancólica melodía del alma.
En medio del oscuro pasillo, reflejado en el gran espejo
llorando desconsoladamente mi razón.
Con la frente apoyada en la ventana,
gimiendo de dolor mi pasión.
Cuentos hechos leyendas hoy
plasmados en mis recuerdos están.
¿Cuánto de la vida he recorrido ya?
en un sendero seco, lleno de mentira y dolor
... en la oscura cueva se pierde mi esencia.

No hay comentarios: